Un día de los malos
Hola hola!!!!
Hoy es de esos días en los que piensas, que se pare el mundo que yo me bajo, y el puto mundo no deja que te bajes... y sólo te queda respirar hondo sabiendo que no puedes huir de donde estás.
Llevo unos cuantos días con mucha ansiedad, vamos, que me está comiendo (o casi mejor, me la estoy comiendo yo a ella, jajajaja), y no os paráis a pensar, qué necesidad tengo yo de sentirme así? Así que he tomado la política de mandar a la mierda todo lo que me produce ansiedad, vamos, lo que viene siendo cortar por lo sano.
Pero bien, vamos a seguir un poco con la historia, que si no me mareo y divago demasiado.
Hoy os cuento un poco de esas miles de visitas al médico. Las visitas eran bastante recurrentes, agotamiento, dolores, pérdida de apetito, pérdida de pelo, y no sé cuantas cosas más. El tema es que me hacían mil pruebas y siempre salía todo correcto, venga que estaba como una rosa!! Lo dicho, que en un par de visitas más yo creo que nos hacemos coleguitas.
Y no sé vosotros, me refiero a los que padezcáis algún tipo de transtorno de ansiedad, depresivo, de estrés postraumático (u otros varios), lo que peor se lleva es la desconcentración, olvidarse de las cosas, que tu mente esté dispersa y no retenga la información. Vamos, que el cabrón de mi cerebro va por libre, se desboca y no hay manera de amarrarlo. Pero lo peor de todo esto ya no es sufrirlo, si no aguantar que la gente te reproche que no prestas atención, que como se te puede olvidar esto o aquello. Y ya la suma de todo esto es que te pase y no seas consciente de que realmente estás enfermo.
Y sintiendo que la entrada de hoy sea un poco pobre, cutre, no sé, pero es lo que tienen los días malos, que hasta la mente está desmotivada.
Pero a pesar de ello se despide una transtornada que va haciendo por estar muy feliz!!

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