La varita del poder...
Buenas noches mis queridos transtornados!!
Llevo unos días un poquito harta de estos subidones y bajones, de momentos confusos, de no saber ya qué hacer para que pare esta montaña rusa. Harta de darme cuenta que esto parece ser que no acabe nunca y preguntarme si alguna vez acabará.
Una de las cosas que me hace ver que aun no estoy curada es que depende de los demás el hecho de que yo me pueda sentir mejor o no. Así que recuerdo una de las cosas que me explicaba mi psicóloga, que no debemos darle la varita del poder a otras personas, porque así esas personas controlan como vamos a sentirnos. Y para evitar eso tenemos que poner unos límites y poco a poco conseguir ser felices por nosotros mismos. Y cómo me he dado cuenta de esto? Veréis, estoy conociendo a alguien, alguien con quien desde un primer momento he conectado muchísimo, el único pero es que quizá es todo demasiado intenso y eso me provoca inestabilidad por el simple hecho de que mi estado anímico va en función de eso. No sé, es cuando empiezo a pensar que no estoy curada, y que para compartir mi vida con alguien primero debo estar yo al 100%,
Por una parte me digo "qué cojones! voy a disfrutar todo como venga!!" y luego aparece esa parte racional que desbanca el "carpe diem", y un día pienso una cosa, otro día otra, y así van pasando los días, volviéndome loca y sin saber qué hacer.
Así que, mis transtornados, os dejo por hoy, pues mis ánimos se ve que no están en su punto álgido.
Besitos y sed felices!!

Un grupo de amigos se reunió, uno de ellos se levantó un lado de la camiseta dejando ver una pequeña cicatriz al lado de las costillas:
ResponderEliminar-Esta me enseñó a tener más cuidado cocinando-Dijo.
Otro de los amigos se levantó la manga de la camiseta mostrando otra cicatriz:
-Esta me enseño a montar en bicicleta -
Finalmente otro de los amigos, se quitó la camiseta y mostró una cicatriz cerca de su corazón:
-¿Y esa cicatriz?-Preguntaron.
-Esta me enseñó a quererme a mi mismo-.
Ya sabes que digo siempre "somos nuestras cicatrices", que debemos asumir que están ahí. Y que lejos de ser algo triste, nos ayudan a ser mejores personas. Y que no pasa nada por tener días en los que nuestros ánimos no están en lo más alto de la felicidad. Incluso yo mismo los tengo y mirame...montando en un unicornio de manera constante ^_ ^
Un abrazo de esos de osos panda que sacan la lengua a modo divertido :P